Instagram actualizó su logotipo después de más de diez años y lo primero que llegaron fueron los memes. La nueva «r» les ha hecho ganarse un apodo propio (“Instagzam”), pero detrás de la comidilla en redes hay una decisión que vale la pena mirar de cerca.
Porque cada vez que una marca se rediseña, se enfrenta a la misma encrucijada: branding o blanding.


Blanding: cuando simplificar se convierte en el problema
Llevamos años viendo el mismo movimiento en las marcas: logo limpio, tipografía sans-serif, cero aristas. Cada rediseño se parece un poco más al anterior. Eso es el «blanding», y el problema no es que sea feo. El problema es que, cuando todas lo hacen, el resultado es indistinguible entre unas y otras.
El branding real va justo al contrario: apuesta por ser lo que no se puede copiar, más allá de la tendencia. El gesto, la imperfección, el rasgo que identifica a una marca.


Instagram tenía la salida fácil delante… Y no la cogió
El estudio Koto, encargado del rediseño, pudo haber aplanado el logotipo en un sans-serif genérico, la opción segura, la que no genera titulares. En vez de eso, exploró cientos de variaciones del trazo manuscrito original, revisando curva por curva y conexión por conexión, buscando el punto exacto en el que la marca pudiera moverse sin dejar de reconocerse.
No es la primera vez que Instagram elige branding en vez de blanding. Su primer logotipo, en 2010, era una cámara con textura de cuero y aspecto vintage. Hoy, en cualquier manual de estilo actual, parecería una locura. Y sin embargo se convirtió en uno de los iconos más reconocibles del mundo.


Qué significa esto para tu marca
No hace falta ser Instagram para tomar esta decisión. Cada vez que una marca diseña su logo, escribe un copy o elige una paleta de color, está eligiendo entre lo seguro y lo propio.
Lo seguro no falla… pero, no nos engañemos, tampoco se recuerda.
Lo propio, en cambio, construye algo que ninguna plantilla consigue: una marca que se reconoce sin necesidad de leer el nombre.
Por eso el branding no es solo diseñar algo correcto, es elegir personalidad en vez de seguridad, aunque cueste algún meme por el camino.





